El gobierno de Daniel Noboa, a través del Ministerio de Ambiente y Energía, inauguró un museo de la minería y respaldó la feria “Expominas”. Estas acciones han sido interpretadas desde el Frente Nacional Antiminero como una muestra de indiferencia frente a los reclamos de las comunidades que denuncian el extractivismo minero, por la devastación ambiental que ha dejado en el país.

El museo itinerante, inaugurado el 20 de abril en Quito y que recorrerá distintas ciudades, busca “enseñar el rol de la minería en el desarrollo del país” y promover la llamada “minería responsable”. Sin embargo, el Frente Nacional Antiminero sostienen que “no existe minería responsable” cuando los páramos, cuencas y territorios protegidos han sufrido graves secuelas ambientales. Para las comunidades, este museo constituye un insulto y una burla frente a la contaminación de ríos y la persecución de defensores ambientales.
Según denuncian, el encuentro reunirá a proveedores, empresas mineras y representantes gubernamentales para concretar “alianzas comerciales” que implican el reparto de territorios sin consulta previa y con total impunidad. Detrás de estas iniciativas se encuentra la nueva Ley de Minería, aprobada sin participación ciudadana, que elimina controles ambientales y abre la puerta a la expansión de la minería a mediana y gran escala en páramos y zonas protegidas.
Mientras el gobierno negocia con los páramos y promueve museos que exaltan el modelo extractivista, las comunidades anuncian que seguirán en resistencia “por la defensa del agua, el territorio y la vida”.